El Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador condenó a 45 años de prisión a Pedro David Torres Hernández por estrangular a Carlos Roberto Bejarano y luego intentar hacer pasar el crimen como un suicidio, según informaron medios salvadoreños que dieron cuenta del fallo.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 10 de agosto de 2025, en una vivienda de la colonia San Luis, en San Salvador Centro. De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, Torres Hernández llegó a departir a la casa de Bejarano el día anterior y ambos permanecieron en el inmueble hasta que una discusión terminó con el estrangulamiento de la víctima.
Después del crimen, el ahora condenado dijo a los habitantes de la casa que Bejarano se había suicidado. Sin embargo, los hallazgos forenses y las inconsistencias detectadas en los peritajes contradijeron esa versión y permitieron establecer su responsabilidad en el homicidio, según la sentencia.
Las evaluaciones determinaron además que Bejarano se encontraba en estado de indefensión al momento del ataque y que los niveles de alcohol y estupefacientes detectados en su organismo le impedían defenderse. Los testimonios de referencia establecieron que Torres Hernández fue la única persona que permaneció con la víctima durante sus últimas horas.
La jueza del caso destacó que los testigos de cargo fueron claros y coherentes al señalarlo como autor directo del crimen, lo que llevó al tribunal a dictar la condena de 45 años de prisión tras analizar las pruebas del juicio.
El caso cierra así un proceso en el que la versión inicial de un suicidio se derrumbó frente a la evidencia científica y testimonial, y deja una condena que refleja la gravedad de un homicidio cometido contra una persona que no estaba en condiciones de defenderse.