Un importador de vehículos enfrentará juicio en San Salvador, acusado de quedarse con $8,000 que dos personas le entregaron como anticipo por automóviles que nunca recibieron.
La decisión la tomó el Juzgado Primero de Instrucción de San Salvador, que ordenó la apertura a juicio tras analizar la acusación presentada en el caso. El mismo juzgado ratificó la detención provisional del procesado mientras se desarrolla la siguiente etapa del proceso.
Según la acusación, entre marzo y septiembre de 2023 las dos víctimas contactaron al procesado, quien se presentaba como dedicado a importar y vender vehículos. Tras acordar las características de los automóviles y sus precios, ambas firmaron contratos de promesa de venta y entregaron $4,000 cada una como anticipo, con la expectativa de recibir los carros dentro del plazo pactado.
El problema llegó al vencerse ese plazo: los vehículos no aparecieron. Las víctimas intentaron comunicarse con el vendedor, recibieron excusas en repetidas ocasiones y, al pedir la devolución del dinero, perdieron todo contacto con él, sin recuperar los anticipos ni recibir los automóviles. Ante esa situación, presentaron las denuncias correspondientes y el caso avanzó en sede judicial.
Es importante no confundir las etapas: la apertura a juicio no es una condena. Significa que el juez consideró que hay elementos suficientes para que el caso pase a la fase en la que se determinará si existe o no responsabilidad penal. Hasta que haya sentencia, el procesado mantiene su presunción de inocencia.
El caso, sin embargo, deja una advertencia útil para cualquiera que piense comprar un vehículo importado: verificar que el vendedor realmente se dedique a esa actividad, dejar todo por escrito en un contrato claro, desconfiar de promesas de entrega sin respaldo y no entregar anticipos sin comprobar la existencia del vehículo y las condiciones de la operación. Cuando la oferta suena demasiado fácil, lo prudente es detenerse y verificar antes de pagar.